El país galo es un imprescindible para amantes de la gastronomía

El país galo es un imprescindible para amantes de la gastronomía

5 destinos para degustar Francia

Desde París, con sus abundantes restaurantes con estrellas Michelin y una extensa oferta basada en su carácter cosmopolita, puede ir más allá para adentrarse en Lyon, Toulouse, Burdeos, Bretaña y conocer las razones de una fama bien merecida

 

Lyon: el origen está en los bouchons

La gastronomía francesa es tan heredera de los tradicionales bouchons de Lyon, como de las sofisticadas cocinas de París. Lyon fue declarada en 1935, por el “príncipe” gastrónomo Curnonsky, como la “capital moderna de la gastronomía”, un sitial que mantiene, pues posee la mayor concentración de restaurantes en Francia.

En múltiples establecimientos podrá degustar el salchichón de Lyon, la ensalada lionesa, la cervelle de canut (crema de queso y hierbas), bugnes (buñuelos), grattons (cortezas de cerdo), tablier de sapeur (tripa rebozada), petit salé (estofado de lentejas), quenelles (croquetas de ave o pescado), o soupe à l’oignon (sopa de cebolla), entre algunas preparaciones.

 

París: de lo sencillo a lo sofisticado

En la Ciudad Luz brillan miles de restaurantes lujosos. Pero si su bolsillo está limitado, provéase de una baguette y quesos como camembert, brie, roquefort… a los que podrá sumar un buen vino.

La mesa parisina ostenta platos como la soupe à l’oignon, el pato a la naranja, el coq au vin (gallo al vino), los escargots, el foie gras (paté de pato) y la popular ratatouille. Las crêpes y los croissants son inigualables. No olvide probar un croque Monsieur (pan de molde, jamón, bechamel y queso gruyere gratinado) o el croque Madame, igual que el anterior, pero con un huevo al plato.

 

Toulouse: además de queso y salchichas

El corazón de la Occitania, la cuna del mejor armagnac y donde se elaboran caramelos con flores de violeta, es a su vez la ciudad donde las salchichas se destacan y a partir de ellas, platos como el cassoulet.

La golosa ciudad es también un excelente destino para disfrutar de un buen foie gras, queso roquefort, fondue, raclette y otros platos como el magret (filet de pato, ahumado o asado); poulet à la toulousaine (pollo relleno con salchichas y olivas), croustades (empanadas rellenas) y el confit de canard (carne de pato macerada en sal).

 

Burdeos: capital de la buena carne

Reconocido como el viñedo más grande del mundo, sus vinos finos pueden acompañar a su vez a la ensalada landaise, el magret y mollejas, el poulet au pot (pollo relleno de legumbres), el foie gras, la sopa tourin (con grasa de oca) y platos de carne como el tournedos Rossini, el entrecot de Bazas o el bordelés.

Otras preparaciones son el cordero de Pauillac, las sardines royans (sardinas crudas o asadas), tricandilles (tripas de cerdo) y ostras de Arcachon. A esto se suman embutidos, terrinas e ingredientes singulares como el pimiento de Espelette, jamón de Bayonne y ciruelas pasas de Agen, además de cannelés y macarons.

 

Bretaña: los placeres del mar

Los bretones dicen que han "nacido con el agua de mar cerca del corazón” (“Nés avec de l’eau de mer autour du cœur”), por lo que su territorio invita a saborear pescados y moluscos. Una preparación famosa es la cotriade, sopa con pescado de costa.

Deguste también crêpes y galettes; las primeras elaboradas con harina de trigo y las segundas con trigo sarraceno, rellenas con embutidos y quesos. O platos de carne, jamón, paté, alcachofas. Volviendo al mar, pruebe las ostras de Cancale; todos los restaurantes las venden a excelente precio.

De un punto a otro, la gastronomía gala ofrece todo para el paladar: platos dulces, salados; del mar, de la tierra; elaborada en sencillos establecimientos o en restaurantes con estrellas Michelin: todo regado con sus inigualables vinos. 

 

Recuadro

Horarios que respetar

Para evitar sorpresas, planifique: se come entre las 12h-y-13h, aproximadamente, y se cena sobre las 19h-20h. Después de las 20:30-21h es complicado cenar en ciertos restaurantes.